valores

En un principio, el placer parece la única finalidad del juego, sin embargo, éste también contribuye de forma importante al desarrollo del niño. Durante el juego, los niños expresan sus ideas sobre los temas que en él aparecen, transmitiendo sus esquemas conceptuales que confrontan con los de sus compañeros, aprendiendo a integrarse.

En un proceso de acierto y error, aprenden cuáles son los planteamientos válidos y cuáles son los que deben modificar, evolucionando como individuos. Además, el juego favorece la creatividad ya que permite trasladar la ficción al mundo real, al enfrentarse a situaciones en un escenario en el que debe reflejar su imaginación, reelaborando de manera original experiencias vividas, combinándolas, compartiendo y confrontándolas con las de los demás jugadores.